Habiendo salido del ejercito, a pesar de no poseer nada de dinero, una casa, ni nada, decidi ir a predicar el evangelio a la ciudad de Kimchon porque crei que, "Dios esta conmigo y me guiara todo el camino." Le predique el evangelio a los ninos en la ciudad Seul durante una conferencia al aire libre. Recibi 3,500 won (aprox. US$5) de parte del anfitrion como ofrenda, lo cual era mucho dinero para mi. Regrese a Kimchon pensando alquilar un cuarto con ese dinero para poder predicar el evangelio. Pero cuando en realidad empece a buscar un cuarto, me di cuenta de que era mucho mas caro de lo que yo me imaginaba. Lo que se pedia como deposito para alquilar dos cuartos era 70,000 won (aprox. US$100). Busque entre el mercado y encima del mercado, en salones de billar, cafeterias, salas de 'ping-pong', y muchos edificios mas. Yo oraba diciendo, "Dios mio, el dios de este mundo le ha dado a sus hijos semejantes edificios, ¿por que no le has dado un edificio a tu propio hijo que desea predicar el evangelio? Por favor, dame un edificio." Dios no me respondio aun tras orar asi unos dias. "Quizas no podre trabajar. Quizas Dios no quiere que yo predique el evangelio aqui." Muchos pensamientos me venian mientras yo pensaba.


Aunque no tenia dinero alguno, siempre que tenia tiempo viajaba a la ciudad de Kimchon desde Apgok-dong, el lugar donde yo vivia, esperando hallar una casa. Un dia, en mi camino de regreso a Agpok-dong desde Kinchon, encontre a un extranjero. El era unos diez anos mayor que yo. Y empezamos a hablar.

"¿Cual es su oficio?"
"Soy misionero."
"¿Hacia a donde se dirige ahora?"
"Estoy viajando."
"¿Que tipo de viaje?"
"Oh, solo viajando de aqui para alla. Conociendo."

Yo pense adentro de mi, "El puede viajar mientras que yo ni siquiera puedo hacer la obra del Senor porque no tengo dinero." Asi es que lo regane.

"Usted vino aqui apoyado por alguna iglesia. ¿Por que es que usted no esta llevando acabo la obra misionera, y solo anda paseando? No necesitamos a una persona como usted en nuestro pais. ¡Regrese a su pais inmediatamente!"

Segui reganandolo fuertemente y el solo escuchaba. Curiosamente abrio su corazon hacia mi. Me dijo,

"¡Senor Park!"
"Si."
"¿Podria quedarme con usted en su casa por un dia?"
"Sigame."


El lugar donde yo vivia quedaba en un valle montanoso muy profundo.

Ni siquiera habia pozo de agua. La gente que vivia alli ni siquiera tenian cepillos dentales. Tomabamos agua de una sequia. El misionero tambien tuvo que tomar de esa agua mientras permaneciera con nosotros. Al misionero le dieron problemas estomacales y tenia que hacer viajes al bano frecuentemente. Estaba en gran dolor. Hasta llego a decirme, "Senor Park, si yo muero, por favor enviele mi cuerpo a mi esposa." Estuvo padeciendo asi por una semana y antes de regresar me pregunto,

"Senor Park, ¿Me permitiria usted quedarme con usted por un ano?"
"Claro que si, pero nos vamos a mudar a la ciudad de Kimchon para hacer la obra de Dios. Si usted quiere trabajar con nosotros, consigase un cuarto en Kimchon."

Luego partio. Un dia el regreso a Agpok-dong para verme.

"Senor Park, escucheme atentamente. Si usted piensa trabajar en Kimchon, necesitara un edificio. He traido 350,000 won (aprox. US$500) que recibi de Dios. Esto no viene de mi. Por favor aceptelo y uselo." El se preocupaba de que yo no lo aceptara.

"Esta bien, no lo recibi de usted sino de Dios. Usted no me dio nada."

Dios me dio 350,000 won. Nunca puedo hablar de como Dios me ayudo mientras hacia mi ministerio, sin derramar lagrimas. Porque nosotros somos los hijos de Dios que hemos sido salvos, Dios escucha todas nuestras oraciones. En aquel momento con 350,000 won, podriamos haber comprado una buena casa; sin embargo, no sabiendo esto yo, alquile una casa dando un deposito de 200,000 won. Yo no conocia las maneras del mundo porque acababa de salir del ejercito. Gaste los restantes 150,000 won (aprox. US$200) para tener campanas y predicar el evangelio en otros lugares.

Posteriormente, nos enteramos de que el dueno de la casa la habia hipotecado con un banco, y huyo deshonrando los pagos debidos. Aunque somos hijos de Dios, aun tenemos que enfrentar dificultades. Pero aun enfrentando dificultades Dios trabaja y lo hace todo bien. Yo estaba muy ocupado viajando por todo el pais predicando el evangelio. Un dia cuando regrese de predicar el evangelio en una campana, un hermano me trajo las noticias,

"Tenemos un serio problema. Nuestra casa fue entregada al banco."

Un mes despues, el gerente de la sucursal del banco me vino a ver. Me pidio abandonar el edificio porque habia sido entregado al banco. Yo no tenia a donde ir; asi que me arrodille ante Dios y ore.

"Dios Padre, he cometido grandes errores porque no se bien acerca de las cosas del mundo. ¿Que voy a hacer? No tenemos a donde ir. Dios, yo no creo que usted querria que tu siervo viva debajo de un puente. Por favor danos una casa."

No hubo respuesta. Un dia mientras oraba, el pensamiento "No ores nada mas. Sal y busca una casa", se me ocurrio. Asi es que fui a la ciudad y habia alli una casa de dos pisos de altura. Tenia una sala grande y muchos cuartos. Conoci al dueno y este me dijo que el deposito requerido era doscientos mil won (aprox. US$250). Cuando regresamos de la campana que tuvimos, me contaron que el gerente del banco habia pasado varias veces buscandome. Y en ese dia, nuevamente me dirigia a una campana. Al gerente se le habia complicado tanto encontrarme que vino por la madrugada para contactarse conmigo.

"¿Por que es tan dificil encontrarse con usted?"
"Estoy muy ocupado. Ahora me dirijo a predicar."
"¿Podria usted sacar tiempo para que hablemos?
"Estoy muy ocupado ahora."
"Bueno, entonces tendre que ir con usted."

Me subi al autobus. El gerente me siguio y subio al bus tambien. Me dijo,

"Sr. Park, tener la posicion de gerente de un banco no es facil. Sin ni siquiera conocer la situacion de un hombre le aprobe la solicitud de prestamo. ¿Ahora que puedo hacer yo?"

Si yo le dijera, "Yo soy creyente." pense que lo usaria en mi contra. Asi es consideraba si decirle, "creo en Dios" o no decirselo. Por eso decidi no decirle nada referente a mi fe en Jesus sino solo seguir la corriente. Sin embargo, mientras yo estaba orando estos pensamientos se me ocurrieron. '¿Quien puede resolver este ptoblema? Dios debe solucionarlo. ¿Por que estoy tratando yo de resolverlo? Si es Dios quien tiene que resolver el asunto debo manifestar a Dios en esta situacion.'

"Sr. gerente. los doscientos mil won no son la razon por mi no dejar yo esta casa. Me gustaria irme pero no tengo lugar a donde ir. Asi es que se lo he reportado a mi Jefe, pero aun no he recibido respuesta. Cuando reciba respuesta partire. Es todo lo que tengo que decir."

Luego me pregunto, "¿Quien es su jefe?"
"Mi Jefe es muy bueno. Es Jesucristo."

Con los ojos bien abiertos el gerente me dijo, "Sr. Park, yo no sabia que usted era ese tipo de persona."
Le conte como Jesus me habia ayudado. El tomo mi mano y me dijo, "Sr. Park, aunque no soy un creyente, siento algo al escucharlo a usted. En fin, por favor ore mas para que se resuelva este problema."

Mientras hablaba en la campana podia olvidar todos mis problemas. Pero al regresar a casa empezaba a preocuparme. Habia una terraza en nuestra casa. Un dia subi alla y comence a orar. Sin darme yo cuenta, estaba llorando y orando en alta voz. Mi familia me dijo que se asustaron cuando me escucharon.

Mientras oraba se me vino un pensamiento, "Ve a la casa de dos plantas que viste." Supuse que ya habria sido arrendada por el bajo precio que tenia. Pero aun estaba con el rotulo, "Se Alquila." Pense para mi mismo que Dios me habia dado esa casa. Sin tener ni un centavo entre en la casa.

"Vine para consultar sobre el segundo piso."
"Ah, usted es la persona que vino hace unos dias, ¿no?"
"Si."

Detalladamente les explique,

"Vine a esta ciudad como siervo de Dios para predicar la Palabra de Dios. Pero una persona de esta ciudad me ha enganado asi es que debo abandonar mi casa. Pero no tengo a donde ir. Le he estado orando a Dios por un mes ya pero aun no se como El me guiara. Yo creo que esta es la casa que Dios me ha dado, pero no tengo absolutamente nada de dinero. Asi es que si usted nos quiere dar esta casa pueden. Si no, ustedes eligen. Sin embargo, no se compadezcan porque Dios definitivamente nos preparara una casa en que vivamos."



Tras escuchar en silencio lo que yo dije, abrio su boca y dijo, "Yo soy anciano de una iglesia en la ciudad. Dios me ha regalado un buen edificio sobre la carretera principal y si un siervo de Dios quiere usar este edificio, ¿quien soy yo para negarme?"

Despues de escuchar esto yo estaba tan feliz que no sabia que hacer. No sabia si era un sueno o era real. Es ese momento, la hija mayor del anciano estaba tocando el piano, asi es que no sabia si esto era un sueno o no. Mis ojos se llenaron con lagrimas. Yo estaba muy agradecido.


Yo estaba a punto de partir pero el anciano tomo mi mano y me dijo, "Ya que esta situacion es un poco extrana, si es posible, cualquier cantidad de dinero bastara para formalizar este acuerdo. ¿Cuanto podria reunir?
Cualquier cantidad bastara."

Sin pensarlo dije yo, "Le dare ochenta mil won." Lleve mi mano a la boca inmediatamente tras decir eso para detenerme, pero era demasiado tarde. Me dijo, "Perfecto, eso esta bien." Entonces decidi mudarme una semana despues.

El 19 de Abril de 1970 , un dia de llovizna decidi mudarme, ese dia encargue la mudanza alos hermanos de la iglesia y sali a predicar la palabra de Dio. Despues de salir de una casa de famila al termino de la predicacion como seguia lloviendo las personas a quienes predique se preocupaba por mi, pero no me importaba porque Jesus tambien anduvo eb medio de la lluvia en sus tiempos y luego me vino un pensamiento ' Señor tu que viviste sin ninguna casa cuando estuviste en el mundo no es asi? sin tener dos vestimentas, sin tener un refugio un dia de lluvia como este, como pasastes el invierno? Muchas personas escuchaban tu palabra en el desierto y cuando oscurecia todos volvian a sus propias casas, y tu sin un lugar en donde morar te ibas a la montañas a orao por los demas verdad? tu que sufriste en este mundo quien soy soy Dios mio para darme este lugar en donde yo puedar morar? ylloraba miestras venia sin no poder aguntarme las lagrimas. Desde que recibi el perdon de mis pecados el Señor no se ha apartado de mi aun en las buenas y malas situaciones.